Hoy, en el casco urbano de Jocotán, Chiquimula, personas obligaron el retiro del personal técnico, lo que pone en riesgo el ciclo comercial y la continuidad del servicio eléctrico para 26 mil clientes en tres municipios de ese departamento.
Un grupo de hombres armados interrumpió el trabajo de las brigadas, que normalizaban las instalaciones eléctricas a petición de los mismos clientes y exigió el retiro de los colaboradores de la empresa.
Estas acciones afectan directamente a hogares, comercios y servicios esenciales, incrementando el riesgo de interrupciones prolongadas; además de la imposibilidad de entregar facturas para los residentes en los municipios.
Mientras persistan estas limitaciones, será muy difícil asegurar la calidad y confiabilidad del suministro eléctrico para los residentes, servicios de agua e instalaciones municipales de Jocotán, Camotán y San Juan Ermita.
Las redes requieren mantenimiento preventivo y correctivo bajo parámetros técnicos específicos; impedir estas tareas compromete el funcionamiento de los equipos y puede causar fallas que impactan a toda la comunidad.
Además, la falta de intervención técnica incrementa el riesgo de sobrecargas, daños en la infraestructura y accidentes eléctricos, poniendo en peligro la seguridad de los vecinos.
La empresa reitera su llamado a la regularización de los servicios anómalos y fraudes, para lo cual pone a las órdenes su oficina comercial en la cabecera departamental de Chiquimula
