La gestión de la alcaldesa Brenda Del Cid Medrano enfrenta una grave crisis de salud pública en el mercado de Jocotales, donde la acumulación de desechos y la falta crónica de agua potable ponen en riesgo a miles de familias de todos los alrededores, sin que en todo este tiempo la jefe edil de esa localidad haga algo.
En el corazón de la zona 6 de Chinautla, el mercado de Jocotales, otrora un espacio de comercio y comunidad, se ha convertido en el símbolo palpable del abandono municipal. A tres años de la gestión actual, liderada por la alcaldesa Brenda Elizabeth Del Cid Medrano tiene en total abandono a los habitantes de este sector y sus alrededores, pues no reciben respuestas, sino promesas vacías, mientras la insalubridad y la escasez de agua golpean la puerta de sus hogares y ponen en jaque su salud.
El foco de insalubridad que se ignora
Lejos de una gestión moderna de residuos, el mercado de Jocotales y sus calles aledañas presentan una acumulación constante de basura. Aunque la municipalidad ha anunciado en ocasiones la colocación de algunos contenedores en puntos estratégicos, la realidad sobre el terreno es la de un basurero a cielo abierto que atrae plagas, genera malos olores y contamina el entorno. Esta situación no es un hecho aislado, sino parte de una tragedia ambiental que afecta a todo el municipio, donde se reporta la presencia de basureros clandestinos y quema diaria de desechos.
La sed como castigo diario
Si la basura es un problema visible, la falta de agua es una condena silenciosa. La crisis hídrica en Jocotales y otras colonias de Chinautla evidencia una mala gestión municipal crónica. Los vecinos se ven obligados a depender de camiones cisterna, a recolectar agua de lluvia en toneles oxidados o, en el peor de los escenarios, a consumir agua de dudosa procedencia que, según reportes locales, «se recicla dos o tres veces» antes de llegar a las casas.
Tres años de inacción y responsabilidad política
La administración municipal ha tenido tiempo suficiente para implementar soluciones estructurales. Sin embargo, la persistencia de estos problemas después de tres años de gestión no es un accidente; es el resultado de la falta de priorización y de una deuda pendiente con los derechos básicos de la población. La alcaldesa Del Cid Medrano, quien llegó al poder con la promesa de renovar el municipio, hoy enfrenta un creciente descontento ciudadano por un modelo que parece perpetuar el abandono en lugar de combatirlo.
Alerta sanitaria inminente
Las autoridades de salud han advertido reiteradamente que la combinación de residuos sólidos sin recolección adecuada y la falta de agua potable es el caldo de cultivo perfecto para enfermedades gastrointestinales, dengue y otras infecciones vectoriales. Los habitantes de Jocotales no están pidiendo lujos; están exigiendo el cumplimiento de un derecho humano fundamental: vivir en un entorno sano y seguro.
Es hora de que la Municipalidad de Chinautla deje de maquillar la realidad con comunicados ocasionales y asuma su responsabilidad. Si la gestión local continúa incapaz de resolver la crisis del agua y la basura en Jocotales, será imperativo que las instancias de control superior, como el Ministerio de Salud Pública y la Contraloría General de Cuentas, intervengan para auditar esta negligencia. La salud de los habitantes no puede seguir siendo el precio que se paga por tres años de inacción.
#Chinautla #Jocotales #LizMedrano #basura #faltadeagua #contaminación #metroredes www.elmetropolitano.com.gt www.metroredes.com


