ENERGUATE ha iniciado procesos legales contra más de 600 residentes de los municipios de Jocotán, Camotán y San Juan Ermita, Chiquimula, por presuntas conexiones ilegales y fraudes en el servicio eléctrico.
La distribuidora inició con el envío de cartas a los primeros clientes, con consumos sospechosos de tener fraudes en su suministro eléctrico.
En la nota se solicita ponerse en contacto con la oficina comercial y así evitar que los casos sean conocidos en otras instancias legales.
Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para combatir el robo de energía, que afecta la calidad del suministro que reciben las comunidades y genera pérdidas para la compañía.
La distribuidora insta a los demás vecinos de estos municipios a revisar sus instalaciones y, en caso de tener fraudes, acudir a los canales oficiales para evitar consecuencias legales.
