El Presidente del Congreso, Luis Contreras del Partido CREo fue reelecto para presidir la Junta Directiva del Organismo Legislativo para la l periodo 2027-2028
La elección se dió con algunos cambios como el segundo secretario Cornelio García del bloque legislativo Todos; Obed Catañaza, tercer secretario y el quinto secretario Alberto Eduardo de León.
Durante buena parte de la historia reciente
del Congreso de la República, la presidencia del Organismo Legislativo se caracterizó por la alternancia. Lo habitual era que quien ejercía el cargo no repitiera de manera inmediata y, en muchos casos, debía transcurrir un período legislativo completo antes de que pudiera volver a ocupar la máxima magistratura parlamentaria.
La reelección consecutiva era la excepción y no la regla, lo que permitía una mayor rotación de liderazgos entre las distintas fuerzas políticas representadas en el hemiciclo.
Sin embargo, esa tendencia comenzó a modificarse con el paso de los años. En la VIII Legislatura, Álvaro Arzú Escobar fue electo presidente del Congreso y logró una reelección consecutiva, convirtiéndose en uno de los pocos casos de continuidad inmediata en la dirección legislativa. Posteriormente, en la IX Legislatura, la presidencia se repartió entre los legisladores Allan Rodríguez y Shirley Rivera, quienes encabezaron el Organismo Legislativo durante dos períodos cada uno.
En la actual X Legislatura, Nery Ramos también consiguió reelegirse y, hoy se concretó una nueva elección favorable para Luis Contreras, se consolida una tendencia cada vez más marcada hacia la continuidad en la Junta Directiva.
No obstante, los precedentes más significativos en materia de permanencia siguen siendo los de Roberto Alejos, quien durante la Legislatura 2008-2012 fue electo presidente en tres períodos consecutivos, y el del extinto general José Efraín Ríos Montt, quien presidió el Congreso durante los cuatro años completos de la Legislatura 2000-2004.
Esto fue posible luego de que la amplia mayoría legislativa del Frente Republicano Guatemalteco (FRG) reformara la Ley Orgánica del Organismo Legislativo (LOOL) para permitir la reelección sucesiva del presidente del Congreso.
La estabilidad en la presidencia del Congreso también tiene sus excepciones. En los últimos treinta años, únicamente un presidente del Organismo Legislativo se vio obligado a abandonar el cargo antes de concluir su mandato: el doctor Eduardo Meyer, quien renunció en 2008 en medio del escandaloso desfalco de aproximadamente Q82 millones a las arcas del Congreso, uno de los episodios más graves registrados en la administración legislativa.
A esa lista de hechos atípicos se suma un precedente sin comparación en la historia parlamentaria reciente. Al inicio de la actual X Legislatura, Samuel Pérez fue electo presidente del Congreso, pero su gestión tuvo una duración de apenas un día.
Un fallo de la Corte de Constitucionalidad dejó sin efecto la integración de la Junta Directiva electa el 14 de enero de 2024, obligando al Congreso a realizar una nueva elección que finalmente llevó a Nery Ramos a la presidencia. Ningún otro presidente del Organismo Legislativo había ejercido el cargo por un período tan breve.
El diputado marquense Luis Contreras confirmó su reelección, con lo que evidencia cómo la práctica parlamentaria ha evolucionado desde un esquema basado en la alternancia de liderazgos hacia otro donde la continuidad política en la Presidencia del Congreso se ha vuelto cada vez más frecuente, aceptada y viable.
A la vez, la historia reciente demuestra que, aunque la permanencia en el cargo suele ser la norma, la política legislativa guatemalteca también ha estado marcada por episodios extraordinarios: una presidencia que duró cuatro años, otra que se extendió por tres períodos consecutivos, una renuncia forzada por un escándalo financiero y un presidente cuya gestión apenas alcanzó un día de existencia.
Texto: Francisco Javier Hurtarte Gordillo



