El diputado de Vamos Allan Rodríguez fracasó en su intento de impulsar una reforma a la Ley de Alimentación Escolar, luego de presentar una moción privilegiada para que el Congreso conociera la propuesta de incrementar de Q6 a Q10 la asignación diaria destinada a la alimentación de cada estudiante del sector público.
La iniciativa, que también buscaba ganar respaldo entre maestros y padres de familia, provocó un prolongado debate en el pleno, pero no consiguió los votos necesarios para avanzar.
Ya se había comprometido con la dirigencia magisterial encabezada por Joviel Acevedo para aprovechar su respaldo político. Y ganarse votos en el magisterio y los padres de familia
Por su parte, Jairo Flores señaló que alrededor del 46% de los niños padece desnutrición crónica y planteó que el aumento debe acompañarse de otras medidas, como aprobar las leyes de Agricultura Familiar y de Cocinas Escolares.
Mientras tanto, Raúl Barrera advirtió que un tema tan importante requiere estudios técnicos y tiempo, y cuestionó que se pretenda avanzar bajo presiones o después de las visitas del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG).
Nery Rodas también respaldó mejorar la alimentación, pero insistió en que debe acompañarse de mejores escuelas, tecnología e infraestructura.
El debate evidenció que, aunque existe coincidencia entre distintas bancadas sobre la necesidad de mejorar la alimentación de los escolares, no hay consenso sobre la forma ni el momento de impulsar la reforma.
Finalmente, cuando se sometió a votación la moción privilegiada de Allan Rodríguez, únicamente 53 diputados votaron a favor, por lo que quedó improbada.
Así, el legislador no logró capitalizar políticamente un tema sensible para maestros y padres de familia, y su intento de colocar el aumento de la refacción escolar en la agenda legislativa terminó sin resultados.
Texto: Javier Francisco Hurtarte Gordillo
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