Estas fueron las palabras del entonces presidente general Kjell Eugenio Laugerud García, tras la tragedia ocurrida la madrugada del 4 de febrero de 1976 al cumplir hoy 50 años del terremoto que provocó la muerte de alrededor de 25 mil muertos y millares de heridos, así como 250 mil casas con daños severos.
Las palabras del entonces presidente Laugerud García fue para motivar a los guatemaltecos a levantarse y reconstruir el país luego de ese movimiento que nos recuerda la tragedia más devastadora en la historia de nuestro país, marcando un antes y un después en la infraestructura y sociedad del país.
Datos Clave
Hora: 3:01 a.m. (madrugada).
Magnitud: 7.5 Mw (escala de Richter).
Duración: Aproximadamente 39 segundos.
Epicentro: Originado por la Falla de Motagua, que atraviesa el país de este a oeste.
Impacto y Víctimas
La catástrofe dejó cifras estremecedoras que obligaron a una movilización internacional masiva:
Fallecidos: Se estima que murieron entre 23,000 y 25,000 personas.
Heridos: Más de 76,000 a 77,000 personas resultaron lesionadas.
Damnificados: Alrededor de un millón de personas perdieron su hogar (aproximadamente una sexta parte de la población de la época).
Destrucción material: Cerca de 258,000 viviendas fueron destruidas, afectando principalmente las construcciones de adobe en el altiplano y zonas pobres de la capital.
Consecuencias Principales
Infraestructura: Colapsaron hospitales, escuelas y edificios históricos como el Palacio Nacional y numerosos templos religiosos. Carreteras y puentes quedaron inhabilitados por más de 10,000 deslizamientos de tierra.
Social: El lema de la época fue «Guatemala está herida… ¡pero no de muerte!», utilizado para motivar la reconstrucción.
Reconstrucción: Se creó el Comité Nacional de Reconstrucción y se implementaron nuevos criterios de construcción sismorresistente para reducir la vulnerabilidad ante futuros eventos.
El sismo fue tan potente que se sintió con fuerza en países vecinos como El Salvador, Honduras y Belice
Actualmente
Hoy, 4 de febrero de 2026, al cumplirse exactamente 50 años del sismo, el actual presidente Bernardo Arévalo encabeza los actos conmemorativos en honor a las víctimas y para promover la prevención de desastres.











